JAVIER FEIJOO

BADAJOZ

 

 

LA ALARGADA Y HÚMEDA SOMBRA DEL CIPRÉS

La alargada y húmeda sombra del ciprés
refrescará la tierra que ha de cubrir
mi forma de cadáver,
y una mole de mármol oscuro
elevará la cabecera de mi tumba.

Unas letras blanqueadas
ensalzarán hendidas mi nombre
sobre la dura piedra vertical,
y esas flores color malva
adornarán el lúgubre paisaje
de mi eternidad.

Pero ese día aún ha de llegar,
porque la vida hoy me brinda su color,
su sabor, su aroma,
y todo aquello que los libros de la historia
guardarán con letras de paciencia
en púlpitos palpitantes
de inseguras certezas.

Y viviré como uno más,
siempre atento a las ajenas muertes,
mientras consiga elevar mis párpados
sobre las raíces de malvas y cipreses
en este mundo expósito de vivas divinidades,
donde la muerte se convierte en veredicto
para los poetas.

 (Febrero de 2005)

 

Volver