IDENTIDAD DE LOS COLORES

4 poemas en 3 tonos

 

J. S. del VIEJO

Colectivo

A

ATAECINA …………………………………………………………………………….JUNIO DE 2004

 

Bibliografía del autor:

...Y UNAS PINCELADAS DE NIEVE SOBRE EL TEJADO. CLA/Editores, Bilbao 1980.

GALICIA –poemas para viaje- . Grupo AHORA, Rubí 1981.

POEMAS CON EL ALMA EN ASCENSIÓN, Grupo AHORA Rubí, 1982.

GRUPO 70. Libro colectivo de poemas. Grupo 70, Rubí 1983.

NUEVA POESIA CASTELLANA. Antología colectiva. CLA/Editores, Bilbao 1984.

PRESENCIA. Libro colectivo de poemas. Buenos Aires 1985.

POESIA PARA EL VIENTO. poemas. Grupo AHORA. Rubí 1985.Plaqueta colectiva de

POESIA POSTAL. Colección colectiva de postales artísticas.

Grupo AHORA. Rubí 1986.

FESTA DE LA POESIA DE RUBÍ. Libro colectivo anual de poetas rubinenses. A.R.C.A. Rubí. Varios años.

POESIA DESDE LA DISTANCIA. Libro colectivo anual de la Consejeria de Cultura de la Junta de Extremadura. Mérida. Varios años.

TERTULIAS DE L'ATENEU, Libro colectivo de los componentes de las Tertulias 2002.del Ateneo de Rubí, abril de

IMPROPIA ESENCIA DE MASTRANTOS. Poemas,

Diputación de Badajoz, diciembre, 2002.

 

IDENTIDAD DE LOS COLORES

POEMA EN 4 TIEMPOS Y TRES TONOS

1

Había una dama de verde

tendida sobre las dehesas.

Sus pechos se confundían

con cerros de fértil yerba

que van entre río y río

desde Mérida a Plasencia.

Con amarillo del sol

y con azul de las sierras

su cuerpo es toda la gama

del verde sobre la tierra.

Y era el limo del arroyo,

plácido de primavera.

Y el oleaje que imprime

la brisa sobre la siembra.

La grama junto al camino

hecho de pisada arena.

Y las tantas manos verdes

de las hojas de la higuera.

Y sobre Tierra de Barros

los brotes de parras tiernas.

Y los tallos de los juncos

que beben en las riberas

entre caricias de sauces 

y aromas de las adelfas.

La dama verde tenía

tas manos como tijeras

para cortarse vestidos

del color que ella quisiera,

pero todo alrededor

en verde y por verde era,

que no había otro color

que a ella le complaciera.

 

2

Había una dama de blanco,

como espuma de cascada,

como la novia más pura

que acaba de ser casada

entre varas de azucenas

cogidas de madrugada

que es cuando su albor se abre

al tiempo de ser cortadas.

Os digo que contenía,

como una casa encalada,

la fuerza que al sol repudia,

y eran sus manos nevadas

como dos palomas nuevas

aisladas de la bandada

para volar a sus aires

sin una ruta marcada.

Era el pan de las tahonas

con harina inmaculada

al que se le habían pegado

mil blancas flores de jara.

De los cerezos del Jerte,

para adherirse a su cara,

habían volado los pétalos

de las flores más tempranas

dándole un brillo tan fuerte

que hasta a la luna empañaba.

Y en el blanco de la escarcha

que brilla como la plata,

para peinarse el cabello

cada día se miraba

y el aire moría de celos

corriendo por la cañada.

 

3

Había una dama de negro

como la noche cerrada

que le cae del firmamento

una cortina enlutada.

Se paseaba en la sombra,

tan sólo por las quebradas,

amparada por lo oscuro

de las frondas más cerradas

a escondidas de las luces

y de indiscretas miradas.

Solamente algún pastor,

dejando atrás su manada

pudo lograr entrever

como a una sombra velada

cubierta de tules negros

al tiempo que se alejaba.

Y como pudo suceder,

según la leyenda narra,

con otras apariciones

como las de La Serrana

que por tierras de La Vera

con su presencia medraba

la vida de los vecinos

que a la vez la deseaban.

Esta también se labró

una fama bien ganada

que entre belleza y misterio

miedo y deseos desataba,

haciendo a veces temblar

a aquel que de ella hablaba,

mientras su cara y sus ojos

de lujuria les brillaban.

 

4

En una noche de enero

cerca de la madrugada,

cuando el sol iba encendiendo

los retoños de las jaras,

en un lugar, elegido

por parte más elevada

de la Sierra de Montánchez

se juntaron las tres damas

para tratar del conjuro

de deshacer las romanzas,

de ir rompiendo las tinieblas

que como telas de araña

estaban creando historias

con verdades falseadas.

Y habiendo elegido el centro

de la tierra dominada

trataron de su belleza,

de sus artes cultivadas

y de todos los valores

quisieron hacer listada

y resaltar cualquier cosa

que pueda ser resaltada.

Decidieron fusionarse

de forma coloreada

para formar como enseña

que al viento fuese ondeada

en nombre de todo aquello

que su lista completaba.

Y compusieron, unidas,

la bandera que formaran

el color de las dehesas,

sus casa y sus montañas.

 

J. S. del Viejo.

Una forma poética de ver la bandera

de la Comunidad Autónoma de Extremadura.

ESTOS POEMAS HAN SIDO GALARDONADOS

CON EL PRIMER PREMIO EN EL I CERTAMEN DE POESÍA

CELESTINO FERNÁNDEZ

DEL CENTRO CULTURAL EXTREMEÑO ANOIA

DE VILANOVA DEL CAMÍ (BARCELONA)

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