José Julio Blázquez González
Getafe (Madrid)

DISTANCIA


"Yo te amé entre las aguas ignorante:
en los claros arroyos, en las charcas,
en veneros sin cloro tras las bardas
o de bruces en fuentes, caminante.

Bebí la sequedad de la abundancia
vertí vasos que ofrecías materna
para sentir tan sólo tierra tierna
en la agreste dehesa de distancia.

Bajé a los pozos en edad temprana
a gozar de los labios cristalinos
presintiendo los ecos adivinos
del asfalto silente del mañana.

Dejó correr los chorros caprichoso,
pisé la siembra, me atollé en el barro,
sin ganas de beber quebré los tarros
que me daba tu vientre generoso.

Después vendría la pertinaz sequía
que no distingue tórtolas de peces
ni escucha las disculpas ni las preces
y te lleva maldito a la autovía.

Recuerdos en las siestas del verano
nostalgia del rastrojo, de la era,
de la mies que perdí por sementera
del esfuerzo tenaz de mis paisanos.

Moribundo que busca sus raíces
entre otros malheridos de la tierra
que huyeron de la reja o de la sierra
y no logran borrar las cicatrices.

Refugiado sediento, mies madura,
al amparo de casas regionales,
hambriento por fecundos majadales,
descubrí, en la distancia, Extremadura.

Prisionero en las rejas de lo urbano
añorando veredas y jarales;
feliz ayer, conocedor de males,
torné en más extremeño, más humano.

Con un cesto de versos te reclamo
soñando regresar a la dehesa,
con un beso de nata, azúcar, fresa,
para decirte, madre, que te amo.

Con un tarro de miel agradecido,
con una brizna de yerba que, agostada,
semeja mi niñez sacrificada
en este yermo, abandonado, ejido.

¿Qué podría decir que te emocione?
Las penas se escapan desde el alma
en busca del reposo, de la calma
quieren ser gota de agua que te llore".

 

 

MUJER ROTA

"Besa mi canto a las mujeres rotas,
agotadas en lucha, en sus entregas,
curtidas tras bregar por mil veredas
bordando su labor con dulces notas.

Quiere premiar mi voz esta jornada
eterna tras la estrella verdadera,
tejer en besos tibias primaveras
o abriéndose fecundas cual granadas.

Trenzáis en los rincones de la mente
senderos a poetas vagabundos
a golpes de sudor de vuestra frente.

Abrís la puerta al porvenir del mundo
modelando hechiceras, del presente,
un futuro más claro, más profundo".

Sementera nr. 18 diciembre de 1995.