Javier Arias Manzano- Talaverilla -

A TALAVERILLA

Bajo el sol de Extremadura,
luchando contra el olvido
se encuentra un pueblo dormido
envuelto en el agua oscura.

Talaverilla silente,
Augustóbriga romana,
Ébora, la Carpetana,
recuerdo vivo y presente.

Milenaria y altanera
en la ribera que el Tajo
esculpió con su trabajo
y del río compañera.

Brilla en tus hijos la gloria
de sus ancestros romanos,
de amaneceres lejanos,
de un nombre que entró en la historia.

Por los siglos y milenios
tú mostrabas orgullosa
la inmortal obra gloriosa
de las manos de tus genios.

Pero algún alma mezquina
en un cruel desvarío
convirtió el agua del río
en el arma de tu ruina.

Qué funesta fue tu suerte:
el agua que te dio vida
se convirtió en homicida
para llevarte la muerte.

………………… Salir

Con negra y mortal baraja
jugó tu suerte el destino,
volvió lodo tu camino
y el agua fue tu mortaja.

Tu sentencia fue tan dura…
¿Quién con menguado seso,
en el nombre del progreso
excavó tu sepultura?

Anegaron tu pasado,
expoliaron tus tesoros,
nada valieron tus lloros,
ni el valor de tu legado.

Te abrazó el agua callada
y te dormiste en sus brazos,
te rompió luego en pedazos,
sin delito ejecutada.

Lágrimas el cielo llueve.
Cada gota presurosa
te repite silenciosa:
"Que el agua te sea leve"

Noche sin madrugada
canta con triste lamento
el amargo sufrimiento
de un todo que se hizo nada.

Y el viento llora la queja
solitaria, triste y fría
de los nacidos un día
en Talavera la Vieja.