Asunción Delgado
Madrid
Del libro "El viñador del alba", editado
por la Asociación Cultural Beturia.

LABERINTO

"Tengo partido en caminos
el valle del pensamiento:
todos los caminos míos
van a dar a tu sendero

La voluntad se me pierde
por los caminos abiertos
buscando alguna salida
al campo de otros deseos.

La voluntad se me pierde
entre sus rumbos diversos
y al final de cada uno
siempre llega a tu sendero.
Sendero de estrecha senda
que en mi corazón abrieron
pisando ortigas de olvido
los pasos de mi recuerdo.

De mi recuerdo, que tiene
tal afán por recorrerlo,
que hasta en la noche callada
cuando las riendas le suelto
que de mi libre albedrío
esclavo manso le hicieron,
corre a pacer en tu linde
las frescas hierbas del sueño.

¡Qué difícil laberinto
este de mi pensamiento!
Todos los caminos míos
van a dar a tu sendero
¡y tu sendero no tiene
ni salida, ni comienzo!".

EL VIÑADOR DEL ALBA

"El viñador del alba,
vendimiador del cielo,
exprime sobre el mundo racimos de luceros.

En las negras artesas
pisa pulpas de sueños
y trasiegan rocío
las copas de los cedros.

Y el mosto se derrama.
Los pájaros, sedientos,
-¡alegría, alegría!
-gritan en los aleros.

Se va entreabriendo el día
como un capullo inmenso
y el sol pega aldabadas
de luz en mi cerebro:

-¡Despierta, Segismundo,
que es mentira tu reino"!".

Sementera nr. 19 junio de 1996.4