Andrés Gómez Ciriaco

Monroy- Madrid

CIGÜEÑAS

Cigüeñas blancas,
cigüeñas negras,
de estas, ambas,
por estas tierras

Cigüeñas blancas,
cigüeñas negras,
¡Quien pudiera
blandir alas
como ellas!

Y otear el mar de encinas
¡desde lo alto, por encima!
con el rocío, con la calima.

Y pasar por la infancia
sin detenerse en ella
y volver cuando se quiera
aunque sea en somnolencia.

Y sobrevolar los muros
del odio y los sufrimientos
y esperar que los humos
se lleven resentimientos.

Y mirar el horizonte
con la mente despejada
deseando que lo noble
anide en el alma apenada.

Y despreciar por siempre
la acritud y la falacia
que la actitud entre
a ejercer la tolerancia.

Que todas las vivencias
abran nuestros corazones
que pasadas experiencias
no nos quiten ilusiones.

Que a lo largo del camino
encontremos gente amable
que no se tema al destino
que no ofendamos a nadie.

Que el corazón se emocione
con las cosas mas sencillas
que seamos tan humildes
que nos ensalce la vida.

Que todos los extremeños
creamos en nuestra fuerza
que los máximos empeños
sean el trabajo y la nobleza.

Que no falte la esperanza
de un mañana mas querido
que todo se logra se alcanza
con el esfuerzo compartido.

Cigüeñas blancas,
cigüeñas negras,
¡Quien pudiera
blandir alas
como ellas!

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