Andrés Gómez Ciriaco

"Angoci"

Monroy- Madrid

Muchachos de mi pueblo

 

Muchachos de este pueblo

me dais envidia ahora,

muchachos de este pueblo

me daréis envidia luego.

 

Tenéis los ruiseñores

que vuelan en el cielo.

Tenéis miles de flores

que crecen en el suelo.

 

Tenéis un río y arroyos

de aguas cristalinas.

Tenéis fuertes apoyos

en las recias encinas.

 

Tenéis a las cigüeñas

que hacen el "gazpacho"

en sus nidos de la iglesia

en sus nidos del palacio.

 

Tenéis la hermosura de la tarde

cuando el sol, vibrando, se esconde

y sus destellantes tonos rojos y ocres

llaman a la luna, su amante de noche

 

Tenéis las noches cálidas

de los veranos extremeños

que acercan las distancias

que incitan a los sueños.

 

Tenéis miles de estrellas

que brillan en las noches.

Tenéis a las doncellas

que aguardan sin reproches.

 

Tenéis las madrugadas

del mejor firmamento.

Tenéis las campanadas

del reloj del ayuntamiento.

 

Tenéis una atmósfera

tan limpia y tan diáfana

que parece la noche

una pura metáfora.

 

Tenéis las fragancias

del mes de septiembre

que con las primeras lluvias

el campo desprende.

 

Tenéis el abrigo

de esta tierra caliente

y no el desarraigo

de los que están ausentes.

 

Tenéis las ilusiones

de los adolescentes

Tenéis las emociones

de los que son valientes.

 

 

 

Tenéis mi envidia sana

que es reconocimiento

de vuestras sensaciones

de vuestros privilegios.

 

Teníamos un castillo

que restauró Palazuelo,

tendremos un castillo

pues se lo compraremos.

 

Muchachos de este pueblo

al que llevo tan dentro

seguid siendo muchachos

por mucho tiempo.

 

Yo también fui un muchacho

de este bonito pueblo

que tuve todas estas cosas

que ahora ya no tengo.

 

Andrés Gómez Ciriaco

Monroy, Verano del 91.

(Versión del poema Muchachos de mi pueblo, adaptado para la JET del El Torno del día 6 de agosto de 2005).

... Para ver el video cliquea la foto.

..MUCHACHOS DE ESTE PUEBLO

Muchachos de este pueblo: me dais envidia ahora

Muchachos torniegos: me daréis envidia luego.

Tenéis los ruiseñores que cantando encantan a la aurora

y cerezos de flores tan blancas que calman al sosiego.

 

Tenéis los arroyos de aguas puras y cristalinas

y verdes apoyos en las fuertes recias encinas.

Tenéis a las cigüeñas que hacen el "gazpacho"

en su nidos de la iglesia, o encima de un cancho.

 

Tenéis la hermosura y mágica belleza de la tarde,

cuando el sol, redondez vibrante, se va y esconde

y sus destellantes tonos morados, rojos y ocres,

buscan a la luna, su perenne amante de noche.

 

Tenéis las noches cálidas de los veranos extremeños

que acercan las distancias, que incitan a los sueños.

Tenéis miles de estrellas que brillan en las noches.

y a las guapas doncellas que esperan sin reproches.

 

Tenéis las madrugadas del mejor firmamento

y la inmensidad de la Vía Láctea su fundamento.

Tenéis una atmósfera tan limpia y tan diáfana

que la llegada del alba es una pura metáfora.

 

Tenéis las fragancias del mes de septiembre

que con las primeras lluvias el campo desprende.

Tenéis el abrigo de esta tierra amable y caliente

y no el desarraigo que sentimos los ausentes.

 

Tenéis la ilusión de vuestra grata adolescencia

sincera, noble, intacta, virgen de experiencia.

Tenéis mi envidia sana que es reconocimiento

de vuestras sensaciones de vuestros privilegios.

 

Muchachos de este pueblo que lo sintáis muy dentro,

y que sigáis siendo muchachos por mucho tiempo,

yo también fui un muchacho de otro bonito pueblo

que tuve todas estas cosas que ahora ya no tengo.

 

 Salir