ENCARNA JIMÉNEZ DE LA CRUZ

Ribera del Fresno

 

AURAS PERDIDAS

Proclama

Que nadie abra la boca
para hablar mal de mi tierra
que el manantial de mis venas
es pura savia extremeña.

El renegar de la madre
y el renegar de la tierra
es todo la misma cosa
¡Que se apunte eso quien quiera!

¿Qué no te labran tus hombres?
¿Qué tu pueblo no te quiere?
¿De dónde han sacado eso?
Me lo digan frente a frente.

Porque son tus hombres rudos
pero nobles y valientes
y no le temen a nada,
ni al sol ni al frío inclemente.

Y no es porque no te quieren
por lo que tu gente emigra,
es, y que quede bien claro,
porque está mal repartida.

Te tienen cuatro caciques.
Cuatro caciques tiranos
que te tienen maltratada
y atada de pies y manos.
Es hora de hacer justicia,
de dejar de lamentarnos.
Tenemos que conseguir
expropiar a esos villanos.

Porque ellos son los culpables
de que hayamos de marcharnos
y ya engordaron bastante
con nuestro sudor, hermanos.

Defendamos nuestra tierra
con ahínco con afán,
¡basta ya de humillaciones!
¡Que nadie te agravie más!

Luchemos todos unidos
con armas de libertad.
Consigamos que los pueblos
nunca tengan que emigrar.

Talvez un día, no lejano
si logramos regresar, a bichos de mala madre
podamos despellejar.

Te llevo dentro del alma.
De niña aprendí a quererte
y mi pluma, como espada,
será para defenderte.

Porque me hice poeta
y mi pecho es una fuente
para cantar la grandeza
de mi tierra y de mi gente.